Ópera en comedores de Chapingo

CULTURA 10 de septiembre de 2019 Por Oswaldo Trujano Acosta
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No pocos estudiantes que frecuentan el Comedor Central y el Campestre de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) se sorprendieron cuando Enivia Muré suspendió una charla con alumnos del 1º 17 e interpretó O mio babbino caro, (Oh, mi papá querido) del compositor italiano Giacomo Puccini. El azoro fue evidente en el rostro de los alumnos, pues no sabían que compartían la mesa con la soprano Muré.

70188222_402359343756133_4264179127881302016_nTras los aplausos de los comensales universitarios, inició la pista musical del francés Georges Bizet y una dama de abundante cabellera roja y aguda voz entonó la Habanera, de la ópera dramática, Carmen. Se trataba de la mezzosoprano Belén Rodríguez Mora, quien, en representación de aquella gitana cigarrera, ahora intentaba seducir a los jóvenes chapingueros.

A un costado de la banda de alimentos, nuevamente el dueto Puccini-Muré, estremeció a dos jovencitas poblanas, con la interpretación de “Un bel dì vedremo", o Un bello día veremos, de la ópera Madama Butterfly. Pues del mismo modo en que “Cio-Cio-San" expresa musicalmente a Suzuki la esperanza de que su esposo regrese. Así, las hermanas confidentes, Aleida y Verónica Lorenzo Tapia, se expresan cada noche, el anhelo de regresar tituladas a Tlatauquitepec, Puebla.

Al concluir el dueto virtual de Puccini-Muré al extremo norte del comedor Central, una poderosa voz interpretó Una furtiva lagrima, fragmento sentimental de la Ópera El elixir de amor. Los alumnos no podían creer el gran talento del supuesto supervisor de alimentos, que en realidad se trataba del tenor Dante Alcalá ataviado con un pulcro mandil blanco. Simultáneamente, la banda de alimentos continuó su movimiento, y un joven chapinguero solicitó un poco más de arroz, el tenor Francisco Pedraza atendió su petición mientras entonaba O sole mio, melodía que hace referencia a la belleza de un día soleado.

69666928_696669114167903_3119135151641067520_nUn breve intermedio de la Ópera en el Comedor Campestre permitió que alumnas pidieran un autógrafo de recuerdo a la soprano Enivia Muré y a la mezzosoprano Belén Rodríguez Mora.

Asimismo, la doctora Patricia Muñoz Sánchez, actual subdirectora de Difusión Cultural, externó los saludos del doctor José Solís Ramírez, rector de la UACh, y de la maestra en ingeniería Magdalena Sánchez Astello, titular de la Dirección General de Difusión Cultural y Servicio; además, recomendó a los espectadores sentir a través de la ópera el amor como forma de expresión del ser humano..

Tras el merecido descanso nuevamente el compositor italiano Giacomo Puccini fue recordado por el tenor Francisco Pedraza, con la interpretación de Che gelida manina, y por la soprano Enivia Muré, con Vissi d'arte. Además, el tenor Dante Alcalá también trajo a la memoria a Giuseppe Verdi, con la interpretación de: La donna è mobile.

Para concluir esa inusitada presentación artística en plena hora de los alimentos los cuatro virtuosos de la ópera; es decir, Enivia Muré, soprano; Belén Rodríguez Mora, mezzosoprano, y los tenores Francisco Pedraza, Dante Alcalá, cerraron con dos composiciones mexicanas: Granada, de Agustín Lara, y México lindo y querido, de Jesús Monge.

Finalmente, los aplausos y decenas de celulares, agradecían y pretendían conservar esas secuencias de ópera en los comedores de Chapingo.

Tomado del Tzapinco Digital

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