
* Las calles se llenaron de ruido, flores, dulces y muertos vivientes.
Desde la tarde y hasta entrada la noche el Centro de Texcoco se convirtió en el punto de encuentro de ánimas ávidas de regocijo y convertirse en protagonistas de un festejo a duras penas controlable. Ser parte del desfile. En el Jardín Municipal se puso una magna Ofrenda de Muertos. Intransitable el paso de vehículos por el corazón de Texcoco.
Desde la tarde y hasta entrada la noche el Centro de Texcoco se convirtió en el punto de encuentro de ánimas ávidas de regocijo y convertirse en protagonistas de un festejo a duras penas controlable. Ser parte del desfile. En el Jardín Municipal se puso una magna Ofrenda de Muertos. Intransitable el paso de vehículos por el corazón de Texcoco.









