
* Luego de mirar las dos películas bélicas realizadas por Clint Eastwood queda en evidencia que la única verdad es el peso de la sombra, el rigor de la pérdida.





​¿A dónde enviar la esperanza?
Luz piadosa. Afán de firme vuelo.
Son en racimo palabras.
Instante maravilloso, quédate.
​Hubo besos postergados
entre las sábanas, temblorosos;
helado páramo. Poco a poco nos tocamos.
Fugaz refugio de súbito calor y espejos.
​¿Quiénes tienen la suprema certeza?
¿Quiénes tienen amnesia que agoniza
cuando habitan besos color cereza?
¿Cuál es el código postal de la esperanza?
​Hágase el verbo en el umbral del fuego,
donde la luz es pan y el tiempo, un rito;
que no hay más código que el sol del ciego
siendo la paz en el azul invicto.












