
* Luego de mirar las dos películas bélicas realizadas por Clint Eastwood queda en evidencia que la única verdad es el peso de la sombra, el rigor de la pérdida.


Tantálico suplicio de mirarla
adentrándose al mar portentosa,
en el orgullo de saberse diva
y brinca en el mar, su cuerpo flota.
Azul, delgada línea del deseo.
Distante afán; tener sus labios cerca.
Ir hacia ella; aplazado impulso.
Es brisa, cresta de ola continuada.
Es la nitidez del mediodía.
Un yate cruza la bahía.
Ella se levanta; reafirma su presencia.
Es renovado deseo, memoria.












