Arquitectura del simulacro

CULTURA - Fueron los días de ayer01/02/2026Alex SancipriánAlex Sanciprián
facebook_1765283747299_7404136682435057535

​El falsario cambia de nombre cada mañana.

Hace más real el original; sus pinceladas son maravillosas.

 

Para sobrevivir hace lo necesario: firma cheques sin dudar,

con dominio absoluto. No es bueno, es magnífico.

 

Tiene tiempo para todo.

​Es auténtico, de buenos modales; usa ropa una talla más grande

para seguir el dictado de vanguardia.

 

Usa camisas con lentejuela y baila, pero también comete errores.

No sabe administrar la felicidad y perdió con la curiosidad.

 

Con tubazos le tronaron los dedos.

​Ya no sostiene el pincel, solo el mapa de un dolor que no se borra.

Cambió la lentejuela por un gris cenizo.

 

Se volvió observador de silencios

en el mercado negro de las almas.

​Al final, decidió no ser nadie.

Bajo el puente, quemó documentos falsos.

 

El fuego fue el único original.

Se volvió aire, rumor, sospecha.

Ya no cambia de nombre; ahora su nombre es el silencio de los otros.

Te puede interesar
Lo más visto