
* He aquí la crónica de un episodio de sincronicidad.



​Haragana es la memoria, a veces
cuando le conviene retoca detalles.
Se hace la mustia y esconde cosas;
de repente las revela a deshoras.
​Es como las mujeres la memoria;
a ratos autosuficiente se piensa
pero requiere servicios, destreza;
y es veleidosa por naturaleza.
​El recuerdo es evocación, imagen.
La memoria recupera, es almacén.
Mar, ola, cielo, nube, árbol y ave.
Soy árbol memoria y su recuerdo ave.
​Inventario de sombras y de luces,
guarda el dato que el alma no reclama;
y mientras el olvido abre sus cruces,
el ave anida en la invisible rama.












