
* Luego de mirar las dos películas bélicas realizadas por Clint Eastwood queda en evidencia que la única verdad es el peso de la sombra, el rigor de la pérdida.





Al amanecer ríen los azules.
Desandaré de golpe
el agobio de tu nombre.
Frente al río,
el tiempo fluyendo.
Al mediodía brillan vocales.
Soy precariedad,
caída y fortuna.
Al anochecer abrazan los puentes.
Basta de besos secos.
Prefiero el caudal.
Al alba, tu rostro:
jacaranda en sombra.
De noche, el encuentro:
sosiego y calma.












