Feminismo en tiempos de pandemia

SOCIEDAD 01 de marzo de 2021 Por Luz María Hermoso Santamaria
Con esta colaboración de la doctora Hermoso Santamaría, polémica feminista de Texcoco para el mundo, iniciamos una serie de viñetas descriptivas alusivas al 8 de marzo.
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Una de las más cruentas discusiones contemporáneas es la relativa al Feminismo. La mayoría de las personas, lo asocia a mujeres marchando a manera de protesta, generalmente enmascaradas, vistiendo colores violeta y verde, realizando actos de destrucción de monumentos y edificios emblemáticos; en suma, las responsabiliza de actos de violencia, cometidos en una sociedad supuestamente armónica, feliz, inconsciente y con actitudes de aplauso sistemático a todo acto de gobierno. Empero, el Feminismo, es el resultado de la experiencia histórica de la lucha de las mujeres en el mundo, por alcanzar igualdad jurídica y equidad social, expresiones perfectamente delineadas y poco observadas a nivel internacional, ni deci a nivel nacional. En México, nación patriarcal, machista y misógina, la expresión más cruenta de la violencia hacia las mujeres, el Feminicidio, se ha convertido en el hecho cotidiano que todas y todos lamentamos por escasos minutos de nuestra existencia y luego seguimos viviendo como si no hubiera ocurrido, provocando con esta indiferencia, justamente su reproducción, en un contexto de impunidad que se debe reconocer, sigue cundiendo.

De manera esquemática, los antecedentes del Feminismo, pueden ser vistos por Olas, que cubren estos lapsos: Siglo XVIII-XIX en Francia e Inglaterra, Siglo XIX—XX en Estados Unidos, Francia y Perú, XX-XXI en Estados Unidos y a nivel internacional en la época contemporánea. Estos cortes son reconocidos porque presentaron a mujeres emblemáticas en la lucha referida por los Derechos y Deberes de las Mujeres en el mundo. Desde la Déclaration des Droits de la Femme et de la Citoyenne, hasta el #8 de marzo, #heforshe, #metoo, #ni una menos y #vivasnosqueremos.

Lo que subyace a esa experiencia histórica son las diferentes vertientes del Feminismo, por ejemplo: Afrofeminismo, Ecofeminismo, Feminismo Liberal, Feminismo Marxista y Feminismo Radical. Cada una de estas expresiones surgió en alguna de las Olas citadas y en su devenir, ha incorporado variables y categorías compartidas o exclusivas, tales como clase social, género y raza. El corpus teórico y conceptual del Feminismo es un proceso, no un fenómeno, esto es, sigue avanzando, con la incorporación de las múltiples experiencias de vida de las mujeres en el mundo.

En México, repentinamente “todo mundo” habla de Feminismo, con un entendimiento cuasi nulo de lo que significa; por un lado, tratando de desacreditarlo al asociarlo con una importación de pensamiento neoliberal y “de derecha”, asumiendo que afecta a una realidad nacional distinta, que se supone como señalada, armónica, feliz, inconsciente y permisiva frente los actos gubernamentales. Y por otro lado, sosteniendo que la lucha feminista es el único camino para el rompimiento del Pacto Patriarcal y el salto cualitativo en las condiciones de reproducción material de las mujeres en la sociedad.

El mundo se ha visto forzado a experimentar la totalidad de su existencia en un marco totalmente diferente en lo económico, político, social, cultural y emocional, debido a la Pandemia del Covid-19; al tiempo que ha visto aumentar de manera alarmante los actos de violencia, especialmente de violencia simbólica, en contra de las mujeres. A ellas se les oprime desde las más altas esferas del poder, mediante políticas de gobierno y políticas públicas que siguen relegándolas a segundo término. Los neologismos como empowerment, gender, glass ceiling, resilience, entre otros, han sido adaptados y adoptados como empoderamiento, género, techo de cristal, resiliencia, porque la evolución humana sólo ocurre con la participación de todo el mundo, aportando para el entendimiento razonado de los hechos de la vida, sin pensamiento autárquico que se acerca unas veces a sentimientos xenófobos. 

En este encierro obligado, infinidad de mujeres han tenido que convivir con su agresor en espacios de hacinamiento que exacerban las filias y las fobias de las relaciones humanas y que con Feminismo nos permiten analizarlas críticamente para evitar su surgimiento, su continuación y sobre todo, su herencia a las nuevas generaciones que deberán enfrentar un mundo distinto, el de mujeres epítome de la lucha feminista como Beauvoir: “Tu n´est pas une femme, tu deviens une”, “No eres mujer, te conviertes en una”, a través de los estereotipos y roles de género que toda sociedad construye para mantenernos eternamente como Le Deuxième Sexe, El Segundo Sexo, pues ya no lo somos.

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