
Aunque aún en fase de desarrollo, el proyecto apunta a convertirse en una herramienta revolucionaria para la agricultura mexicana.



Provenientes de Chimalhuacán, Chicoloapan e Ixtapaluca, los antorchistas provocan caos vial en calles de Texcoco, frente al Centro Escolar Nezahualcóyotl y el palacio municipal.
Además, causan desorden con excesivo ruido, sus gritos y groserías supuestamente exigiendo obras para sus colonias irregulares.
Muchos de ellos no saben que quien les vende un terreno les debe garantizar los servidos como agua potable, drenaje, luz, y pavimento.
Varios vecinos que se han visto afectados comentaron que “lo malo es que tienen que traer gente de otros municipios, porque en Texcoco cada vez creen menos en los antorchistas.












