Susana Harp o defender a la reina

OPINIÓN 11 de mayo de 2020 Por Alex Sanciprián
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 Ciertas determinaciones emanadas del principal círculo de poder en el pais abastecen, rellenan el mundo de las conjeturas al traer a cuento uno de los conocidos conceptos de la teoría del caos: el efecto mariposa.

Susana Harp, senadora de la República por Oaxaca, ha sido designada delegada de salud (en el contexto de la pandemia coordinará los esfuerzos del gobierno federal contra el Covi19) en la entidad. Pedirá licencia en su cargo como representante social. El banderazo de salida a las especulaciones en torno a la sucesión gubernamental se activa.

Las estrategias en el ajedrez político oaxaqueño están al alza.

Las intenciones, los márgenes de acción de personajes como Raúl Bolaños Cacho Cué, Salomón Jara Cruz y Benjamín Robles Montoya literalmente se achican ante semejante instrucción presidencial en favor de la querida senadora.

La imagen pública de los aspirantes, presuntamente naturales, es discutible y variable por sus recurrentes modos de actuar, políticamente.

Susana Harp ha sido cautelosa como agente político. 

Ha sabido involucrarse y aportar soluciones a luchas sociales en favor de grupos vulnerables, en especial con los pueblos afroamericanos. Tiene, además, el beneplácito y respaldo unánime de la cúpula empresarial en el país.

En el típico tablero político tiene la presencia de una reina en posición privilegiada.

El divisionismo que impera en Morena está llamado a reunificarse para custodiar a la reina. 

De otra manera, la eventual posibilidad de repetir el juego villano en este proceso político entorpecerá los nuevos tiempos políticos. 

En el medio del caos por administrar luego de los estragos integrales de la pandemia lo conducente es defender a la reina para ganarle la partida ahora al Covid19.

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