En Chapingo, desenfreno canibalesco a 150 días de huelga

Luis Ortiz 02 de agosto de 2020 Por Luis Ortiz Valdés
“La huelga se resolverá cuando el patrón se someta a la justicia civilizada, asistiendo a los tribunales penales federales, para que sean ellos quienes les den las garantías y los respaldos sobre sus bienes patrimoniales que dicen haber perdido. El saqueo lo hicieron sus empleados funcionarios, todo el día 6 de marzo, antes de la media noche. Esto consta en videos”.
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Texcoco, Edomex.- A partir del 3 de agosto, día de Santa Lidia, se cumplen 150 días de huelga en la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).

 Sin duda, el Patrón de la UACh va por el “Stuachicidio” del sindicato de sus trabajadores. Para ello convocó, por escrito, a las fuerzas más retrógradas de la institución al desenfreno canibalesco. Su método, la venganza privada.
 
Por venganza privada se puede entender a aquella persona (física o moral) que ante una agresión (a su patrimonio) obtiene satisfacción con otro acto violento o violatorio de la ley; consiste en que el ofendido se hace justicia por propia cuenta y mano. En esta justicia privada el ofendido se niega y se resiste a acudir a los tribunales para que le garanticen y le respalden sus bienes jurídicos tutelados, (Con datos de Amuchategui, 2005) Esta forma primitiva de justicia hace ya varios siglos que quedó obsoleta, pero no en Chapingo.
 
Así se acomodaron los satélites del Patrón:
 
El primer grupo lo forman los anfitriones, las autoridades centrales, acompañadas de su hatajo de bots de las redes sociales, empleados de confianza, que atacaron todo el tiempo a los huelguistas, que quieren quedarse con lo ya negociado para los trabajadores.
 
En segundo lugar apareció el clan de Gustavo Almaguer Vargas, quien fue el principal opositor para que se levantara la huelga el día 26 de junio, fecha en la que el sindicato la resolvió. Almaguer niega la mediación del Estado en el conflicto, y pide que los huelguistas se sujeten a las pistolas (autonomía) de la UACh.
 
El tercer pelotón fue el CEE, comité de alumnos, quizá por ser los más tiernos: piden cepillar los salarios de los trabajadores. Igual llegan como matraqueros a festejar los terrores de la administración central, operada por Hilda Flores Brito, y a la cena de los huelguistas.
 
La cuarta camarilla fue la Comisión del CU, disque “laboral”, también se ve lo tierno por la presencia de alumnos y sus ideas, pero van directos al secuestro de los salarios caídos de los trabajadores, como si eso fuese laboral. Motivaron el no levantamiento de la huelga del ya histórico 26 de junio, día que el STUACh venció.
 
En quinto lugar aparece la cuadrilla de los directores de DEIS, que estamparon sus firmas, no por ternuritas, pero igual de ingenuos, también en apoyo al patrón en su afán de liquidar al STUACh de la vida institucional; como si eso le sirviera.
 
En sexto sitio se ubica la horda, de cala fascistoide, que de plano pide la limpieza racial, al mero estilo hitleriano. Estos muy torpes en su redacción, pero muy claros en sus objetivos de desaparición del STUACh como organización de los trabajadores.
 
Un séptimo jefe de tribu el llamado “Charro JOL” (Jorge Ocampo Ledesma), convocando a sus señoritingos de la academia, parece ser el último en llegar al linchamiento de los huelguistas, descalificando sus objetivos y sus métodos de lucha. En su arrogancia sólo los ve por encima del hombro, pero prepara la turba académica para que prescinda de los trabajadores, que según él nunca más volverán a existir: se habrán extinguido en la presente pandemia.
 
Estos grupos capitaneados, obvio por el patrón, jefe de la operación y sus incondicionales empleados de “confianza”, que son el principal grupo aguerrido en las redes sociales.
 
Todos ellos (los 7 grupos anti sindicalistas) tienen en común que no conocen y no aceptan la ley, ni para defenderse, mucho menos para atacar. También comparten su creencia que las huelgas tienen alguna naturaleza política, ignorando por completo la naturaleza constitucional y jurídica. Es bueno que se junten en el concierto del “Stuachicidio”; que lo sepan: fracasarán. Sería su octava derrota: i) primer amparo, derrotados, ii) segundo amparo, derrotados, iii) inexistencia de la huelga, derrotados, iv) ilegalidad de la huelga, derrotados, v) secuestro del salario de los trabajadores, derrotados, vi) embargo de las cuotas sindicales, derrotados, vii) intento de “castigar” al STUACh, fracasados, y viii) plan de llegar al “Stuachicidio”, fracasados.
 
El festín está preparado, pero lo que no saben es que la ley los supera a todos juntos, porque las huelgas son de naturaleza jurídica y no política.
 
La huelga se resolverá cuando el patrón se someta a la justicia civilizada, asistiendo a los tribunales penales federales, para que sean ellos quienes les den las garantías y los respaldos sobre sus bienes patrimoniales que dicen haber perdido. Pero será difícil verlos en barandilla porque el saqueo lo hicieron sus empleados funcionarios, todo el día 6 de marzo, antes de la media noche. Esto consta en videos.
 
Para cerrar: Quienes se entregan a la venganza y se toman la justicia por su mano rara vez saben dónde está el límite (Richelle Mead)

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