De la NO huelga de Chapingo y sus retos venideros

OPINIÓN - Luis Ortiz 16 de marzo de 2022 Por Luis Ortiz Valdés
stuach

El día 14 de marzo de 2022, después de 5 horas deliberativas continuas, el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma Chapingo decidió no estallar la huelga, programada para este día a la media noche. La mayoría de las peticiones ya habían sido resueltas: i) reparación de violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo  UACh – STUACh, ii) adición de reformas al mismo CCT, y iii) incremento de 3.5% al salario y alguna migaja de recuperación económica (lo fundamental se quedó perdido en el limbo)

Pero es bueno reflexionar el porqué de la fluidez en la negociación. Puede haber dos ideas, que son falsas, y una que explica a ambas: i) que el patrón fue diligente, falso, ii) que el sindicato fue blandengue, también falso. Que resultó cierto el ganar – ganar, también es falsa idea. Lo cierto es que el sindicato STUACh sentó las bases de la negociación, para el resto del sexenio, el día 20 de mayo del 2020 a las 7:00 am al tomar el Palacio Nacional por unos 15 minutos, eso tiene consecuencias favorables y desfavorables.

Tomar el Palacio Nacional son palabras mayores, sólo Victoriano Huerta y el Ejército de los Estados Unidos de Norteamérica lo han hecho, no sin antes derramar sangre. Pues el STUACh lo hizo en forma 100% pacífica, y hasta quizá en forma ingenua o desesperada (en el medio de una pandemia de Covid-19). Corrió con la suerte de que este gobierno no reprime, pero si investiga.

La suerte de la investigación es lo que facilita la negociación y dificulta las nuevas expectativas. Las preguntas de investigación son intuibles: ¿Por qué el STUACh tomó el Palacio Nacional?, ¿Cuán legitimas son sus peticiones?, y la más relevante ¿Qué tan antijurídicas son las demandas como para no haber sido resueltas por las instituciones de mérito?

Las respuestas a la primera y la segunda preguntas dan el contexto de la fluidez de las negociaciones 2021, 2022 y las que sigan por el resto del sexenio. Es bueno que el sindicato sepa y sea consciente del uso y del manejo de su fuerza acumulada. La respuesta a estas dos interrogantes es, lo que sea legal y legítimo es tuyo, sin pero ni pretexto.

La respuesta a la tercera pregunta es lo que hace la diferencia: el STUACh, en esa investigación del ejecutivo federal perdió el proyecto de homologación. De hecho, el sindicato sabe, o lo supo en su momento 2009 – 2015, que sólo 9 puestos de 100 son homólogos con la UNAM, y que con ajuste otros 19 se podrían homologar, el resto de puestos no lo son. De esos 9 puestos homólogos dos están vacíos: auxiliar de cocina y taquimecanógrafa, y el supervisor de captura en UNAM es nivel 7 y en UACh es nivel 12. El compromiso de la UACh de octubre 2009 sobre homologación se cumplió en 2015.

En una práctica del curso Argumentación Jurídica en la Facultad de Derecho de la UNAM con el catedrático de la UNAM, proveniente del Poder Judicial de la Federación, Miguel Ángel Rodríguez Valdés, el que esto escribe trató de comparar el tabulador de la UACh con el de la UNAM en su argumentación jurídica (esquema de Stephen Toulmin), con un par de hachazos demostró lo que ya sabíamos, que no son homólogos aunque se parezcan. Esto fue previo a la pandemia del Covid-19.

Pero también comentó: “no te desanimes Luis, con un Contrato Ley, lo que es del STUNAM es al STUACh”. Para ejemplificar el Contrato Ley se tiene ya el incremento salarial, que en 2022 fue de 3.5%, lo que es para uno, lo es para todos del sector.

El STUACh tendrá que trabajar para el Contrato Ley o bien despedirse de la homologación. En lo que queda del sexenio las cosas ya están definidas. 

También es importante que se sepa que la retabulación sigue viva, su suerte jurídica está echada para adelante, porque proviene de una constitución, lo respalda la ley, la garantiza la jurisprudencia respectiva y el CCT UACh – STUACh vigente. Igualmente, aquí el STUACh tiene que hacer su tarea. Es tiempo de distinguir entre homologación y retabulación.

Para cerrar una frase ad hoc: “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”. Ray Kroc.

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