El movimiento estudiantil en Chapingo agosto - septiembre 2022

OPINIÓN - Luis Ortiz 31 de agosto de 2022 Por Luis Ortiz Valdés
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Aunque a los alumnos se les organizó una ‘Bienvenida’ para el inicio de clases agosto de 2022 - junio 2023, el movimiento reivindicador del momento indica que no fueron recibidos de la mejor manera. Al llegar a las instalaciones, las aulas y los servicios básicos se encontraron que la logística no estaba completa.

No existe la menor duda de que las autoridades siempre se han visto rebasadas. Antes de la pandemia no supieron bien a bien qué hacer, al grado que el año escolar 2020 se perdió entre una huelga de medio año y una pandemia que no ha sido superada aún.

Al regreso, nuevamente, dichas autoridades se encuentran entre la insolvencia y la improvisación, sin dar una respuesta cabal a las necesidades estudiantiles y docentes.

El movimiento estudiantil no es exclusivo de la Universidad Autónoma Chapingo, también con matices similares y diferencias sustanciales las demandas estudiantiles también se hacen presentes en instituciones como el Instituto Politécnico, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma del Estado de México, entre otras. 

Llama poderosamente que el común denominador de los reclamos sean los actos de corrupción, desmedida en la UACh y el IPN. También es notable que ambas instituciones se manejen sin contrapesos reales. El historiador británico Lord Acton dijo: “El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Los contrapesos no siempre son buenos, pero siempre son necesarios.

A la universidad de Chapingo si le han sobrado recursos de la huelga y de la pandemia, fue un descuido no haberlos invertido en mejorar los servicios asistenciales y en seguridad, que se le han demandado desde antes de la contingencia sanitaria.

Para resolver el asunto de  logística no será de mayor dificultad, sigue incrementándose el presupuesto UACh, que para 2022 rebasa los 3 mil millones de pesos. El tema que no le será fácil reponer es el del rezago académico.

Tiene alumnos que no conocen las práctica de laboratorio acorde con sus planes y programas de estudio, no tienen viajes de estudio, no están actualizados en las lecturas y les faltan profesores competentes para cada unidad de enseñanza - aprendizaje.

Valdría mucho la pena que la UACh observara lo que hace la UNAM para abatir los asuntos semejantes que aquejan a sus estudiantes. Aquella institución ha hecho cohortes para atender el rezago, i) antes de la pandemia, ii) en pandemia y iii) en regreso al aula. El rezago absoluto lo atenderá en plataformas; el rezago de pandemia en formato híbrido; las generaciones actuales será presenciales con refuerzos en las TIC´s. Desde luego que aquella institución tiene a sus órganos de gobierno en acción al 100% y a sus profesores en experiencia polivalente (aula, distancia, abierta, plataforma).

En la UACh, como siempre todo se improvisa y toma sus decisiones en la mera cola del fenómeno educativo. Y lo peor, sin sus debidos contrapesos.

Al presente movimiento estudiantil le quedaría bien que llamaran a una Asamblea General Universitaria y constituyeran con ella el Congreso Universitario que le dé salida a los grandes problemas que tienen a la Universidad en el colapso. El Estatuto vigente se lo permite. Para decirlo aquí y ahora, a la UACh le urge su Ley Orgánica de la Universidad Autónoma Chapingo, que ponga orden.
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Para cerrar por ahora una idea sencilla: “A las plantas las endereza el cultivo; a los Hombres la educación”. Jean Jacques Rousseau.

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